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martes, 23 de diciembre de 2025

Cinco Reglas del Pensamiento de Diseño para la Innovación en Startups

La innovación es la esencia de todo emprendimiento; sin embargo, muchos emprendedores se encuentran atrapados en una paradoja fundamental. Mientras que el ecosistema del emprendimiento exige agilidad y flexibilidad, los emprendedores suelen verse forzados a comportarse como corporaciones establecidas: los inversores exigen pronósticos rigurosos, los socios estratégicos buscan seguridad frente al riesgo y los equipos directivos priorizan la planificación formal y lineal.

En su charla TEDx “Speed up Innovation with Design Thinking” (“Acelerando la innovación a través del pensamiento de diseño”), el experto en innovación y pensamiento de diseño Guido Stompff explica por qué los enfoques tradicionales de planificación frenan los procesos de innovación y cómo el pensamiento de diseño ofrece una salida a este dilema. Sus ideas son particularmente relevantes para los emprendedores que navegan en la incertidumbre, con recursos limitados y bajo la presión constante de “probar” sus ideas sin perder la creatividad que da potencial a su idea de emprendimiento.

Esta tensión, descrita por Stompff como el “Catch-22” (encrucijada de la innovación), es muy común en las etapas tempranas, cuando los emprendedores buscan asegurar recursos o apoyo institucional. Los inversores y socios potenciales suelen exigir respuestas precisas sobre costos, plazos y retornos proyectados. Sin embargo, si un proyecto es verdaderamente innovador, esas respuestas son fundamentalmente desconocidas al inicio. Los fundadores a menudo se ven obligados a proyectar ingresos antes de lograr la adecuación producto-mercado (product-market fit) o a definir una solución final antes de entender realmente al cliente. Por una parte, en el proceso de sustentar con información objetiva el potencial de la idea, el emprendimiento pierde impulso; pero, por otra parte, si los emprendedores proceden sin este respaldo objetivo, se los considera irresponsables.

El pensamiento de diseño (design thinking) ofrece una alternativa práctica y viable a este dilema al replantear la innovación no como un ejercicio predictivo, sino como un proceso disciplinado de aprendizaje a través de cinco reglas fundamentales:

1. Comienza ahora: no esperes a tener planes perfectos

La primera regla es empezar antes de tener respuestas perfectas. La práctica empresarial tradicional sugiere que el análisis cuidadoso debe preceder a la ejecución. Por el contrario, los diseñadores priorizan la acción como un medio para generar los datos que les faltan. Considera, por ejemplo, lo que pasó en los inicios de Airbnb. Sus fundadores no empezaron con un estudio global del mercado de la industria hotelera y de hospedaje, sino que lanzaron un experimento pequeño e imperfecto alquilando colchones inflables en su propio apartamento. Esta acción proporcionó evidencia empírica inmediata sobre algunos aspectos esenciales de la idea, tales como el comportamiento del consumidor, la entrega del servicio y el proceso de pago, con una confiabilidad que ninguna hoja de cálculo podría haber simulado. Esta regla enfatiza que la acción genera conocimiento de forma más eficiente que el análisis abstracto.

2. Forma equipo: innova con otros

La segunda regla enfatiza que la innovación es un acto colaborativo de equipo más que el talento de un genio solitario. La investigación de Stompff sostiene que las ideas disruptivas surgen a través de la interacción entre diversas perspectivas. Esto es evidente en la filosofía estructural de empresas como Spotify, que utiliza equipos multidisciplinarios para asegurar que las perspectivas de ingeniería, diseño y marketing se integren constantemente. Según esta regla, los emprendedores deben resistir el mito del “fundador solitario” y reconocer que la innovación prospera mejor en equipos de trabajo dispuestos a construir soluciones sobre la base de la contrastación y discusión abierta de ideas en torno a una visión compartida.

3. Piensa en opciones, no en soluciones fijas

La tercera regla sugiere pensar en opciones en lugar de soluciones únicas. Uno de los errores estratégicos más comunes de los emprendimientos es la convergencia prematura: enamorarse de una característica específica del producto o de un modelo de negocio antes de haberlo probado en la práctica. El pensamiento de diseño fomenta la exploración simultánea de múltiples caminos para resolver el mismo problema. Antes de que Netflix se convirtiera en un gigante del servicio de entretenimiento en línea, navegó por varios modelos, incluyendo la venta y el alquiler de DVDs. Al mantener varias opciones de solución para un mismo problema, el emprendimiento reduce el riesgo sistémico; si una hipótesis falla, el emprendedor no se ve obligado a volver a cero, sino que puede cambiar de dirección hacia un camino paralelo que ya está en desarrollo.

4. Crea, destruye y juega: aprende haciendo

La cuarta regla es aprender construyendo y destruyendo. En lugar de teorizar sobre cómo podría funcionar un producto, los diseñadores construyen artefactos tangibles —prototipos, bocetos o maquetas— específicamente para ver dónde fallan. Estos recursos no pretenden ser versiones “finales”, sino herramientas de investigación. Dropbox utilizó un simple video explicativo para validar la demanda antes de construir su compleja infraestructura técnica. Un prototipo básico suele ser más valioso que uno “perfecto” porque invita a la crítica constructiva en lugar de un juicio pasivo, permitiendo al emprendimiento comprobar supuestos antes de introducir productos o servicios en el mercado.

5. Visualiza: muestra lo que podría ser

La quinta regla se centra en el uso de la visualización para alinear y dirigir la idea del emprendimiento. Los conceptos abstractos son propensos a malentendidos, lo que suele provocar desperdicios e ineficiencias. La visualización, ya sea a través de mapas de experiencia del cliente (journey maps), diagramas o bocetos (wireframes), proporciona un lenguaje compartido para los equipos y las partes interesadas. Startups como Uber utilizaron representaciones visuales sencillas para explicar su propuesta de valor mucho antes de que su tecnología de inteligencia artificial estuviera disponible. Al hacer visible lo invisible, los fundadores pueden asegurar que cada miembro del equipo y cada inversor estén alineados bajo la misma visión de futuro.

En conjunto, estas cinco reglas constituyen un sistema para navegar el entorno incierto de los emprendimientos. Al priorizar la acción más que el análisis, colaboración en equipo más que el trabajo aislado, enfatizar alternativas más que soluciones únicas, prototipos básicos más que productos perfectos, y visualizar ideas más que la abstracción de conceptos, los emprendedores pueden transformar la incertidumbre de una amenaza en un recurso. La presión por adoptar un comportamiento “profesional” de acuerdo con las prácticas de la burocracia corporativa es una trampa. La verdadera excelencia profesional en el mundo de los emprendimientos reside en la disciplina de diseñar el camino hacia el futuro, en lugar de fingir que se puede predecirlo.

Como dice Guido Stompff: “Los innovadores más rápidos no son los mejores planificadores, sino los que mejor aprenden”.

miércoles, 24 de julio de 2019

SEIS FUERZAS QUE ESTAN CAMBIANDO EL MERCADO LABORAL

Las formas en que se realiza el trabajo hoy en día están cambiando continuamente, pero ¿cuáles son las fuerzas que impulsan tales cambios? A menudo tendemos a pensar en el desarrollo tecnológico solamente, pero éste es un enfoque demasiado estrecho. En la práctica, es un conjunto de fuerzas lo que está transformando la naturaleza del trabajo, y para entender el fenómeno, múltiples factores deben ser tomados en cuenta.

Para comprender mejor las diversas fuerzas que estan transformando la naturaleza del trabajo, la Universidad de Harvard en asociación con la Consultora Internacional BCG (Boston Consulting Group) desarrollaron una extensa investigación (2018) que incluyó 11 países y más de 11,000 entrevistas. El equipo de investigación compuesto por Joseph B. Fuller, Judith K. Wallenstein, Manjari Raman y Alice de Chalendar, identificó seis fuerzas que están transformando el mercado laboral:

1. Cambios tecnológicos

Mas y nuevas tecnologías que reemplazan el trabajo humano y amenazan otros empleos tradicionales, como por ejemplo la aparición de camiones autónomos (sin conductor). Otras tecnologías que complementan y/o incrementan la eficiencia del trabajo, como por ejemplo la aplicación de robots en la atención de salud.

Otros cambios tecnológicos permiten ahora analizar las necesidades y comportamiento de los clientes que resultan a su vez en nuevos modelos de negocio, nuevas formas de empleo e incluso procesos de innovación del producto cada vez mas rápidos, Google, Amazon, Alibaba, entre otros, son ejemplos claros de esto.

2. Demanda de más y mejores habilidades para trabajar

Las organizaciones requieren ahora no solo empleados con conocimientos técnicos específicos y educación formal, sino también empleados con habilidades para relacionarse con otros, trabajar en equipos y en entornos cada vez mas diversos. 

Por otra parte, como efecto de los rápidos cambios tecnológicos, las organizaciones demandan ahora empleados capaces de asumir responsabilidades acerca de su propia capacitación, aprender continuamente y adaptarse al uso de nuevos recursos tecnológicos para mejorar su trabajo.

3. Cambios en las expectativas de los empleados

La nueva fuerza laboral, compuesta especialmente por la denominada generación del milenio (menores de 37 años), tienen expectativas diferentes al enfoque  tradicional de hacer carrera profesional sobre la base de un empleo bien pagado y estable. En contraposición a esta idea, es cada vez más popular las formas de trabajo con horarios flexibles, trabajos por proyectos, autodirigidos y a distancia (teletrabajo) que permite al empleado un mejor equilibrio entre el trabajo y la independencia personal.

Por otra parte, las nuevas generaciones se están enfocando más en la satisfacción y la calidad de la experiencia en el trabajo que prioriza la posibilidad de desarrollarse personal y profesionalmente, en lugar de enfocarse solamente en la remuneración económica.

4. Cambios demográficos 

Como efecto de los flujos migratorios, las reivindicaciones sociales y legales y los cambios en la población laboral, las organizaciones se enfrentan ahora a la necesidad de aumentar la participación en la fuerza laboral de las poblaciones tradicionalmente marginadas como, por ejemplo, los trabajadores de edad avanzada, las mujeres, los inmigrantes y los trabajadores rurales.

5. Nuevos modelos de trabajo

Cada vez es más común el trabajo a distancia, trabajo temporal por contrato o proyecto, trabajo independiente o bajo la forma de subcontrato y trabajo en equipo mediante el uso de plataformas virtuales. 

Esto incluye también la creciente tendencia que las organizaciones están desarrollando para acceder al talento internacional: el desarrollo de proyectos específicos a través de redes internacionales que involucran múltiples industrias, lugares geográficos y organizaciones diversas que comparten conocimiento y recursos para alcanzar metas comunes.

6. Cambios en el entorno de las organizaciones

Mas y nuevas regulaciones están transformando el entorno de las organizaciones: por ejemplo, la creciente tendencia a regular y controlar el uso de la tecnología (el uso de drones, autos autónomos, robots, etc). Esto incluye también nuevas regulaciones en el comercio internacional que afectan el flujo de bienes, servicios y capital.

Otras regulaciones que afectan el entorno organizacional, tienen que ver con los niveles salariales y las prestaciones sociales, para asegurar el derecho a la asistencia social por parte del gobierno para los empleados activos en situación vulnerable, los desempleados, los jubilados y en general la población marginada.



miércoles, 20 de marzo de 2019

TRES PASOS ESENCIALES PARA DESARROLLAR "LIDERAZGO DE SISTEMAS"


Problemas tales como la conservación del medio ambiente, el desempleo, la inmigración, etc. exigen ser abordados desde una perspectiva global, sistémica. Desde esta perspectiva, se han desarrollado muchas iniciativas de colaboración internacional para la solución de este tipo de problemas; sin embargo, muchas de ellas fracasan porque carecen de lo que los expertos denominan "liderazgo de sistemas" o también "liderazgo colectivo"

Los "líderes de sistemas" son aquellos que desarrollan una visión de conjunto más que de partes componentes, promueven la cooperación mediante el desarrollo de relaciones basadas en la mutua confianza, están más enfocados en la acción que en el planeamiento meticuloso, conciben las diferencias como una fuerza positiva para analizar y solucionar problemas, admiten su ignorancia, preguntan constantemente y están dispuestos para aprender de los demás.

Gracias a estas características de liderazgo, las situaciones que tradicionalmente sufrían de polarización e inercia se vuelven más abiertas, lo que antes se consideraba como problemas insolubles, se perciben ahora como oportunidades para la innovación y, lo que es más importante, la solución de problemas a corto plazo busca generar valor a largo plazo. Desde esta perspectiva, los problemas se contextualizan y se buscan soluciones de conjunto; es decir, "sistémicas." Peter Senge, Hal Hamilton y John Kania, de la Universidad de Stanford, sugieren tres capacidades básicas para desarrollar "liderazgo de sistemas".

1. Visualizar el sistema mayor

La primera es la capacidad de ver el sistema más grande, el sistema mayor. En cualquier situación problemática, las personas suelen centrar su atención en las partes del sistema que son más visibles desde su propio punto de vista. Esto generalmente resulta en discusiones sobre quién tiene la perspectiva correcta sobre el problema. 

Visualizar el sistema mayor -más grande- es esencial para construir una comprensión compartida de los problemas complejos. Esta visión sistémica de los problemas permite identificar aspectos que pueden ser no evidentes para alguna de las partes involucradas en el problema y desarrollar soluciones colaborativas con visión de "conjunto" teniendo en mente el impacto en todo el sistema, en lugar de buscar soluciones sintomáticas en piezas o aspectos individuales.

2. Fomentar la reflexión y la comunicación

La segunda capacidad implica fomentar la reflexión, la comunicación abierta y por ende discusiones más productivas. Reflexionar significa pensar en nuestras propias ideas, levantar el velo que nos impide ver las cosas más objetivamente y superar los prejuicios y las suposiciones que damos por sentado en cualquier conversación. 

Una reflexión profunda de los problemas junto con una comunicación abierta ayuda a las personas a ser más tolerantes con otros, valorar puntos de vista diferentes y apreciar emocional y cognitivamente las percepciones individuales. Esto es absolutamente esencial si se busca generar un ambiente de confianza propicio para promover la creatividad colectiva.

3. Construir una visión positiva para el futuro

La tercera capacidad se refiere a la necesidad de crear una visión de futuro y trabajar en ella (enfoque proactivo), en lugar del enfoque tradicional de buscar soluciones a los problemas que se detectan (enfoque reactivo). Este cambio de enfoque implica condiciones indeseables, pero es función del líder de sistemas, ayudar a las personas a enfocarse en la construcción de un futuro deseable en lugar de simplemente reaccionar a los problemas coyunturales.
Este cambio de enfoque suele suceder gradualmente, a medida que los líderes ayudan a las personas a articular las aspiraciones más profundas, construir confianza y adquirir identidad como equipo basada en logros tangibles.  Los expertos advierten que este cambio no implica simplemente en crear visiones de futuro inspiradoras, sino desarrollar los recursos y capacidades del equipo para enfrentar las limitaciones  y las verdades incomodas  sobre la realidad presente que son inevitables en el camino al éxito.

miércoles, 30 de mayo de 2018

SEIS PRINCIPIOS PARA PROMOVER LA INNOVACION


La innovación ya no es más una opción para las organizaciones. Ante las presiones constantes de la competencia, la globalización de los mercados y un ritmo cada vez más acelerado de cambios, todas las organizaciones necesitan construir culturas que promuevan la innovación. Sin embargo, ¿qué se necesita para desarrollar la capacidad de innovación dentro de las organizaciones y cómo los líderes pueden promover las condiciones adecuadas para desarrollar la innovación? Polina Makievsky, experta en gestión del cambio y liderazgo, describe seis principios para desarrollar capacidades de innovación dentro de las organizaciones:
1. Haga a todos responsables de la innovación
Cargar solo a la alta gerencia con la responsabilidad de innovar crea una presión innecesaria en pocos individuos, en comparación con una cultura organizacional donde cada miembro participa activamente  en la solución de problemas, independientemente de su nivel jerárquico y/o área funcional. En una cultura organizacional donde se asume que todos pueden contribuir a la solución de problemas, con base en su experiencia y conocimiento, los empleados se identifican con la organización y se sienten responsables de la solución de problemas.
Diversas investigaciones han demostrado que la innovación es más probable que ocurra y se origine en los niveles operativos de la organización, con las personas que tienen contacto directo con los clientes.
De este modo, cuando las organizaciones buscan involucrar a personas que tienen información de primera mano y conocimiento directo de los sistemas que buscan mejorar, por lo general encuentran las mejores soluciones y en periodos más cortos en comparación con las organizaciones tradicionales donde la solución de problemas es responsabilidad de los niveles ejecutivos.
2. Mantenga al usuario o cliente final en el centro de todo lo que hace
Si bien la mayoría de las organizaciones tiene la intención de ofrecer los mejores productos y servicios para sus clientes, su enfoque a menudo es impulsado por sus propias creencias, modelos mentales e ideas sobre lo que las personas necesitan y cómo se comportan. Si bien es natural mirar el mundo a través de una perspectiva particular, en la practica cuando las organizaciones se enfocan demasiado en sus propias creencias, desarrollan soluciones a la medida de las necesidades de la organización mas que el de los clientes o usuarios finales.
Probablemente uno de los desafíos más importantes para las organizaciones es desarrollar una autentica empatía con el cliente. Esto implica un acercamiento constante y una observación sistemática de los consumidores en la perspectiva de encontrar soluciones viables y sostenibles a los problemas reales del mercado.
3. Trabaje en base a resultados esperados en lugar de problemas
La identificación de problemas es importante, pero no debe ser el centro de atención para identificar soluciones. Para desarrollar la capacidad de innovación y motivar a los empleados, es importante definir resultados esperados para cada esfuerzo de innovación. Para cada iniciativa de "innovación" o resolución de problemas, las organizaciones deben crear una declaración de aspiraciones que exprese claramente a quién está dirigido y qué cambio de comportamiento se está buscando alcanzar.
Al estudiar un problema, las organizaciones suelen enfocarse demasiado en lo que no funciona (problemas), pero cuando definen la solución deseada (resultados esperados), pueden buscar y estudiar el entorno y aprender de ejemplos similares donde las cosas funcionan bien, identificando los factores críticos de éxito.
4. No trate de tragarse la ballena de un solo bocado
La gente a menudo piensa que la innovación tiene que ser una idea grande, nueva y emocionante. Puede ser, pero no necesariamente tiene que ser así. Un comentario frecuente es "Pero estas ideas no son realmente grandes ideas. Parecen cosas que deberíamos estar haciendo ". Si la innovación suena como algo obvio que se supone que debería estar haciéndose, probablemente es buena idea comenzar ahí.
La innovación rara vez es un momento mágico de "eureka”. Al contrario, a menudo es un proceso iterativo de análisis y solución de problemas, a menudo muy pequeños. En lugar de tratar de comerse la ballena de un solo bocado, las organizaciones deben concentrarse en resolver pequeños desafíos incrementales. La práctica de resolver problemas en pequeña escala es muy valiosa porque desarrolla las habilidades y la confianza para abordar desafíos más grandes y complejos. De esta manera, las organizaciones pueden dividir desafíos muy complejos en partes manejables con riesgos relativamente bajos.
5. Explore formas no convencionales de hacer las cosas
Es muy difícil generar soluciones únicas cuando el proceso de ideación se centra en la practicidad. Pero cuando las organizaciones invitan a las personas a explorar ideas raras, equivocadas o poco ortodoxas, existe una buena posibilidad de que generen soluciones únicas que, con el tiempo, puedan ser prácticas.
Las organizaciones exitosas generan nuevas ideas sobre la base de preguntas que invitan a las personas a considerar las posibilidades de abordar los desafíos de maneras novedosas. Por ejemplo, invitar a las personas a considerar cómo serían los resultados si la organización hiciera exactamente lo opuesto de lo que se espera, es el camino más rápido para descubrir ideas creativas "listas para usar".
6. Ponga a prueba sus ideas antes de implementarlas
Tal vez porque los recursos son limitados, las organizaciones tienden a enfocarse demasiado en la solución e implementación de una única solución "correcta". Esto es problemático porque apresurarse por encontrar una solución singular y práctica les hace ignorar el proceso previo del proceso creativo: el de la generación y prueba de ideas.
Los innovadores no se apresuran en la implementación de la solución al problema sin antes someter sus ideas a múltiples pruebas para descubrir su potencial y, sobre todo, sus riesgos. La prueba de las ideas en pequeña escala permite perfeccionar las soluciones al problema, no requiere un gran presupuesto y minimiza el riesgo de fracaso a gran escala.
La innovación no tiene por qué ser sofisticada o espectacular, pero requiere que las organizaciones abandonen algunos principios tradicionales sobre cómo liderar a las personas y administrar las organizaciones en un mercado cada vez más competitivo.

jueves, 24 de mayo de 2018

EL PODER DE LAS PREGUNTAS


Profesionales tales como abogados, periodistas, psicólogos y médicos, son específicamente entrenados para hacer preguntas como parte esencial de su capacitación. Sin embargo, muy pocos ejecutivos piensan que el simple hecho de "preguntar mas" puede hacer que las conversaciones sean más productivas.
En efecto, preguntar es una herramienta poderosa para incrementar el valor en las organizaciones: estimula el aprendizaje y el intercambio de ideas, promueve la innovación y la eficiencia, crea una buena relación y confianza entre los miembros del equipo. Ayuda a evaluar los riesgos e incluso prevenir catástrofes.
Alison Wood Brooks y Leslie K. John, de la Universidad de Harvard, sostienen que al hacer preguntas, naturalmente mejoramos nuestra inteligencia emocional, lo cual, a su vez, nos hace mejores conversadores: un círculo virtuoso. Si esto es verdad, ¿por qué muchos de nosotros no preguntamos mas? 
Hay muchas razones para esto. Algunas personas pueden ser egocéntricas, y están ansiosas por impresionar a los demás. Algunos son apáticos, simplemente no están interesados en preguntar o temen aburrirse con las respuestas que escuchan. Otros confían demasiado en su propio conocimiento y piensan que ya conocen todas las respuestas. Muchos simplemente no preguntan por miedo al ridículo o ser considerado ignorante o incompetente. Sin embargo, según Wood Brooks y John, la mayoría de la gente simplemente no pregunta porque ignora sus beneficios prácticos.
Sí, hacer preguntas promueve el aprendizaje y mejora la relación interpersonal. Por ejemplo, una investigación en la Universidad de Harvard analizo miles de conversaciones naturales. Después se pidió a un grupo de personas que hicieran al menos nueve preguntas en 15 minutos mientras que a otro grupo  no más de cuatro preguntas. Las personas que fueron asignadas para hacer más preguntas causaron mejor impresión y fueron catalogados como personas interesantes y buenos conversadores.
Otra investigación en la Escuela de Negocios de Londres, encontró que durante las entrevistas de trabajo, los entrevistados se centran demasiado en promocionarse a si mismos, y muy a menudo se olvidan de hacer preguntas -acerca del entrevistador, la organización, el trabajo- que los haría ver más comprometidos y más aptos para el trabajo.
La mayoría de las personas no comprenden que hacer preguntas mejora la comunicación y las relaciones interpersonales. Estudios han demostrado que el tipo y numero de preguntas influye no solo en la calidad de las conversaciones sino también en la impresión que tienen las personas de sus interlocutores.



lunes, 14 de mayo de 2018

EL NUEVO IMPERATIVO DE LA GERENCIA: CULTIVAR LA INSATISFACCIÓN


Aunque el desarrollo de las comunicaciones y la tecnología digital son dos factores esenciales que vienen transformando el carácter y la naturaleza de las organizaciones, hay algo más profundo y poderoso -aunque poco apreciado en el ámbito organizacional- que promueve el desarrollo organizacional: la insatisfacción.

Desde siempre expertos en gestión y ejecutivos exitosos han venido trabajando para eliminar la insatisfacción. Las organizaciones se esfuerzan en cultivar la satisfacción, no la insatisfacción. Los expertos en ventas, operaciones e innovación, por ejemplo, discuten cómo aumentar la satisfacción del cliente como un factor clave de los ingresos: clientes más felices compran más y generan más referencias. Por otro lado, La satisfacción del empleado tiene efectos similares:  empleados satisfechos producen bienes y servicios de mayor calidad, están mas comprometidos con su trabajo y promueven mayor satisfacción en el cliente. ¿Entonces, por qué las organizaciones deberían estar interesadas en cultivar la insatisfacción?
Según George Westerman, del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), la satisfacción del empleado es una espada de doble filo. Si bien los empleados satisfechos son buenos para las actividades actuales, esa misma satisfacción puede inhibir la innovación. En efecto, es mucho más fácil seguir con lo que se sabe que funciona “bien” en lugar de modificar el proceso actual y comenzar de nuevo. Así, las personas que están satisfechas con la forma actual de hacer negocios es muy probable que no estén interesados en cambiar la situación.
Para Westerman, las personas que transforman sus organizaciones son aquellas que han cultivado cierto grado de insatisfacción con la situación actual y por eso están dispuestos a iniciar cambios y asumir riesgos para mejorar los procesos. Por tanto, los líderes que quieren que sus organizaciones se transformen continuamente no solo deben buscar la insatisfacción personal, sino también estar dispuestos a cultivar la insatisfacción entre sus empleados.

jueves, 10 de mayo de 2018

EL MERCADO DE IDEAS DE RITE-SOLUTIONS

La consultora Internacional Rite-Solutions ha creado un "mercado de ideas" en su sitio web interno donde cualquiera de sus empleados puede publicar una idea y listarla como una "acción" en el mercado, denominado "Mutual Fun"(*). 

Cada empleado también recibe $ 10,000 en moneda virtual para " Invertir "en ideas. Además de la inversión, los empleados también se ofrecen voluntariamente para trabajar en las ideas de proyectos que apoyan. Si una idea recoge suficiente apoyo, el proyecto es aprobado y todos los que lo apoyan reciben una parte de los beneficios del proyecto. En pocos años, el programa ya ha producido enormes ganancias para la empresa, desde pequeños cambios incrementales a productos en industrias totalmente nuevas.

En su primer año, la Mutual Fun representó el 50 por ciento del nuevo crecimiento de la empresa. Más importante que el ingreso inmediato, el mercado idea ha creado una cultura donde se reconocen nuevas ideas y se desarrollan en toda la empresa, una democratización del reconocimiento.

Además, es un sistema basado en la suposición de que todos en la empresa ya tiene grandes ideas donde el “mercado de ideas” promueve el proceso creativo. No es una idea para solucionar problemas; es mas bien un sistema basado en la suposición de que todos en la empresa ya tiene grandes ideas y el mercado es un mecanismo que facilita la búsqueda de esas ideas.

El punto central es que mas que los beneficios financieros inmediatos, el mercado de ideas ha creado una cultura creativa donde las nuevas ideas son reconocidas y desarrolladas en todos los ámbitos de la organizaciones que democratiza el reconocimiento.

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(*)Nota: Mutual fun, podría traducirse como “jugando con inversiones” sin embargo la pronunciación es igual a “Mutual Fund” que significa fondo de inversiones

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